
La iglesia de Inglaterra ha demandado al fotógrafo Andy Craddock por sacar fotos “blasfemas” de marcado contenido fetichista y erótico en la iglesia de St Michael Penkivel de Cornwall.

Me parece razonable que le acusen de haber sacado esas fotos sin permiso en una propiedad privada pero, que le acusen de blasfemia, me hace pensar que todavía existe una especie de Inquisición en un país que claramente ostenta una doble moral.

Curiosamente, ese delito fue abolido hace algún tiempo y sin embargo los abogados demandantes lo han incluido en su demanda. ¿Será que se han equivocado de siglo?

Afortunadamente, tras pedir al fotógrafo que destruya las fotografías y habiéndose negado, el demandante ha retirado la demanda pues considera que “seguir con ella no hace si no darle publicidad gratuita”.
¡Qué dificil resulta admitir la derrota!
Podéis leer el artículo completo aquí
Y ver la web del fotógrafo Andy Craddock, que por cierto es excepcional.
PD: Andy, ya tienes otro admirador ...
PD2: Como se enteren de dónde se celebra el Torture Garden ...